El programa de Desarme Voluntario ha permitido retirar de los hogares sinaloenses un total de 3 mil 555 armas y explosivos desde su reactivación en 2022, como parte de la estrategia que impulsan de manera coordinada el Gobierno del Estado, la Secretaría de la Defensa Nacional y los ayuntamientos para reducir los riesgos asociados a la posesión de armamento en los domicilios.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), la participación ciudadana ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años. Mientras que en 2022 se recibieron 522 armas y explosivos, en 2023 la cifra aumentó a 866; en 2024 fueron 913 y en 2025 se alcanzó un total de mil 44 artefactos entregados. En lo que va de 2026, el programa ha recorrido ocho municipios y ha recibido 210 armas y explosivos, detalló Thania Karina Parra, titular del Centro Estatal de Prevención del SESESP.
“Este incremento en la participación de la ciudadanía obedece a la confianza generada por las autoridades, ya que el proceso es completamente anónimo y seguro, pues no se hace ningún tipo de pregunta a la persona participante. Además, cada año observamos una mayor sensibilización de las familias sobre los riesgos que representa tener un arma en casa, sobre todo cuando hay niñas, niños y adolescentes”.
Las autoridades informaron que el programa continuará su recorrido del 10 al 14 de agosto en los municipios de Guasave y Juan José Ríos, donde se instalarán módulos para que la población entregue armas y explosivos de forma voluntaria, anónima y segura, con el propósito de seguir disminuyendo los riesgos dentro de los hogares.