Visitar el Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés trasciende la experiencia recreativa; representa una contribución activa a la protección de la biodiversidad regional. Además de sus recorridos educativos e interacciones con especies como pingüinos de Humboldt, capibaras y rayas, el reciento destina un porcentaje de sus ingresos directamente a sus programas de conservación.
El pilar fundamental de esta causa es el Hospital de Fauna, un espacio médico especializado en la atención, rehabilitación y recuperación de especies silvestres vulnerables que requieren asistencia inmediata.
Durante el mes de julio, el centro hospitalario registró un intenso nivel de actividad al atender a 114 ejemplares de fauna silvestre.
La gerente de Veterinaria del recinto, Ángela López, destacó algunos de los casos más relevantes: Un tecolote bajeño, un gavilán mixto y un bobo de patas azules que ingresó con incapacidad de ponerse en pie y, tras su recuperación total, fue reubicado con éxito en su entorno natural.
“Tortugas con severas lesiones en el caparazón y un ejemplar de cocodrilo americano (Crocodylus acutus). Son lis principales casos”, dijo.
Cada ejemplar representa una historia de rescate y una oportunidad para recuperar la vida silvestre. Así, cada visita al Gran Acuario se transforma también en una contribución concreta a la conservación, fortaleciendo una labor que trasciende sus instalaciones para proteger la riqueza natural de nuestra región.