Ciudad de México.- En su conferencia matutina, la presidenta afirmó que su gobierno trabajará para mantener el precio de la gasolina en 24 pesos por litro y el del diésel en 27 pesos, incluso en caso de que los conflictos internacionales provoquen un alza en los precios del petróleo.

La mandataria explicó que se buscarán mecanismos de protección para evitar que los consumidores mexicanos enfrenten incrementos abruptos en los energéticos, derivados de la volatilidad internacional.

El precio de los combustibles es uno de los factores que más impacta en la economía familiar y en los costos de transporte y producción. Un aumento repentino en el petróleo podría repercutir directamente en la inflación.

Tope vigente: 24 pesos la gasolina, 27 el diesel

Sheinbaum reiteró el compromiso de su administración de mantener:

La gasolina magna en 24 pesos por litro.

El diésel en 27 pesos por litro.

Ambos topes forman parte de un acuerdo voluntario entre el gobierno federal y las empresas gasolineras, vigente desde meses previos, y que ha sido reforzado en distintas ocasiones ante el incremento en los precios internacionales de los hidrocarburos.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó en su conferencia matutina que el gobierno aplica un esquema de compensación cruzada para mantener estables los precios de la gasolina y el diésel. Este mecanismo equilibra lo que el Estado deja de recaudar al reducir impuestos a los combustibles con los ingresos adicionales que obtiene de Pemex cuando aumenta el precio internacional del petróleo.

Sheinbaum detalló que cuando el crudo sube en los mercados internacionales, el gobierno reduce el impuesto a la gasolina para evitar que el incremento se traslade al consumidor final. Al mismo tiempo, ese aumento genera ingresos adicionales para el Estado por dos vías:

“Vamos a seguir haciéndolo, porque no podemos permitir que suba el precio de los combustibles”, afirmó la mandataria, al subrayar que la prioridad es proteger la economía de las familias mexicanas frente a la volatilidad internacional.

La presidenta precisó que, al comparar ingresos y egresos de la Tesorería de la Federación bajo este esquema, el saldo actual ronda los 20 mil millones de pesos.

De cumplirse este compromiso, los ciudadanos podrían contar con mayor certidumbre en el gasto de transporte y servicios, evitando que los combustibles se conviertan en un factor de presión económica adicional.

El gobierno federal busca blindar a los consumidores frente a la volatilidad internacional del petróleo, manteniendo precios de referencia en gasolina y diésel como parte de su estrategia de estabilidad económica.

La presidenta concluyó que la estrategia se mantendrá “si es que el incremento en el precio internacional del petróleo impacta en el incremento en el precio de los combustibles en México”, dejando abierta la posibilidad de ajustes según evolucione el mercado global de hidrocarburos.

Por Editor

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